Centros de Recuperación Psicosocial (CRPS)

Los CRPS son espacios socio-sanitarios ofrecidos a las personas con discapacidad por trastorno mental grave y sus familias para apoyarlos en sus procesos individualizados de recuperación. En estos espacios las personas con trastorno mental grave y persistente pueden obtener ayuda para recuperarse y retomar el proyecto de vida que en un momento determinado fue invadido por experiencias singulares y propias del deterioro de la salud mental.

¿Cuál es su objetivo?

Como el propio nombre indica el objetivo primordial del trabajo llevado a cabo en el CRPS es la “recuperación” global de la persona que acude al Centro y, más aún, facilitar el desarrollo de sus potencialidades como individuos inmersos en la comunidad.

¿Qué Centros de Recuperación Psicosocial gestiona ATELSAM?

En la actualidad ATELSAM gestiona dos Centros en la isla de Tenerife.

¿Cómo funcionan los Centros de Recuperación Psicosocial?

Los CRPS están diseñados para ayudar a los usuarios a volver a tomar las riendas de su vida. Por ello se tiene en cuenta que todo proceso de individualización y diferenciación psicológica no sólo viene determinado por nuestro cerebro sino que éste se conforma bajo la irremediable influencia del entorno y con los que convivimos. Esto significa centrar la atención en las narrativas personales, en el fomento de habilidades, competencias y roles, el cuidado de las necesidades y las preferencias del usuario, poniendo para ello de forma integrada e integral en funcionamiento todos los recursos disponibles para favorecer el proceso global de recuperación. La recuperación se lleva a cabo por tanto a nivel personal, familiar, social y laboral.

Existen cinco pilares básicos que subyacen bajo el funcionamiento de los CRPS; estos son la quintaesencia del trabajo desarrollado en el centro y están por ello contemplados en el Plan Insular de Rehabilitación Psicosocial (PIRP); estos cinco pilares son los siguientes:

  • Empoderamiento: El personal del centro está a disposición del usuario para ayudarle a definir su proyecto personal, movilizando para ello todos los recursos disponibles para lograr ese fin. De este modo, el plan de rehabilitación será individual, voluntario, consentido y acordado entre las partes implicadas.
  • Abordaje Familiar: El núcleo familiar puede influir de manera crucial en el desarrollo de los proyectos de los usuarios y viceversa. Para ello, se anima a los familiares a que sean parte activa en el tratamiento llevado a cabo tanto dentro como fuera del centro.
  • Integración en la comunidad: El individuo está contemplado como un ser social y, como tal, se fomenta su participación plena y responsable como ciudadano, evitando así el aislamiento y la marginación. Así mismo, se entiende que la comunidad también tiene su parte de responsabilidad como elemento integrador de las personas con trastorno mental grave y persistente en la sociedad.
  • Preferencias del usuario: Los equipos acompañan en el camino de recuperación a los usuarios en sus propios procesos, manteniendo un clima de confianza y utilidad que les permita gozar plenamente de los derechos y deberes de la sociedad actual.
  • Trabajo en red: Todos los profesionales involucrados en el desarrollo de los planes individualizados de los usuarios trabajan en cooperación. Tanto la coordinación como la supervisión por parte de la dirección del PIRP es continua.

¿Quiénes pueden beneficiarse?

Se podrán beneficiar de los CPRS aquellas personas que reúnan los siguientes requisitos:

  • Edad comprendida entre 18 y 65 años.
  • Presentar una discapacidad leve o moderada con limitaciones en la actividad y la participación.
  • Ser atendido, derivado y encontrarse en seguimiento por el equipo de salud mental de referencia.
  • Estar en el momento de la derivación compensado psicológicamente (al menos durante los últimos tres meses) o no tener gravedad de síntomas tal que desaconseje su integración en el recurso en esos momentos.
  • Requerir rehabilitación de baja intensidad.
  • Disponer de unos objetivos de derivación personalizados como base del Plan individualizado de rehabilitación (PIR).
  • Voluntariedad propia.
  • Aceptar la persona y su familia el compromiso de participación en el programa terapéutico del centro.

¿Qué acciones desarrollan?

El instrumento básico de planificación, evaluación e intervención de los CRPS es el establecimiento de los Planes Individualizados de Recuperación (PIR).

En este PIR individualizado se programa los objetivos globales y específicos dirigidos a la superación de los obstáculos y barreras para el desempeño, la implicación en la comunidad, y fortalecer las fuerzas propias. En la selección y jerarquización de los objetivos es necesario el compromiso del usuario y su familia, con un cronograma, con unas metas mensurables, una hipótesis plausible de su biografía y una intervención apropiada para sus logros y resolución.

Las técnicas de intervención serán psicológicas, en contexto grupal e individual, basadas en diferentes modelos que ha sido contrastada su eficacia para la población beneficiaria. Las estrategias de intervención están basadas, por un lado en el modelo de vulnerabilidad y estrés y por otro, en los modelos de la recuperación, con especial relevancia en los factores protectores ante las adversidades.

La participación de las familias es esencial en las estrategias de recuperación. Las áreas de intervención son las siguientes:

  1. Detección y resolución de necesidades (Estrategias de afrontamiento y resolución de problemas).
  2. Conciencia de enfermedad e insight (psicoeducación y psicoterapia del insight).
  3. Cognitiva. Atención, memoria y función ejecutiva (Rehabilitación Neuropsicológica, terapia modificación).
  4. Relaciones Interpersonales, (Percepción social, comunicación, asertividad, resolución de problemas interpersonales, red social).
  5. Delirios y alucinaciones. (Terapia cognitiva).
  6. Otros síntomas clínicos (Terapia cognitiva-conductual).
  7. Autoestima y motivación.
  8. Dinámica, interacciones y clima familiar. (Terapia familiar: psicoeducación, comunicación, resolución de problemas).

A medida que se van alcanzando los principales objetivos del Programa Individualizado de Habilitación de cada usuario, se desarrollará un sistema flexible de seguimiento que garantice la optimización de los recursos y su inclinación social.

¿Cómo funcionan estos centros?

Los CRPS funcionan en régimen de atención diurna. Con un horario de 9.00 a 17.00 horas, de lunes a viernes.

Los usuarios asistirán al CRPS en función de sus objetivos y necesidades, de acuerdo a su Programa individualizado de Recuperación (PIR). La intensidad de la frecuentación del usuario atendiendo a las características de su propio proceso. Por las tardes o fines de semana se programan actividades de ocio y tiempo libre.

¿Cómo se accede a un Centro de Recuperación Psicosocial?

Para acceder a los CRPS los usuarios habrán de ser derivados desde los Servicios de Salud Mental públicos de referencia, que se encargan de su atención psiquiátrica y de su seguimiento. Los equipos Comunitarios de Salud Mental y los CRPS realizan un contacto permanente y regular para el seguimiento clínico de las personas con trastorno mental grave.

Información extraída del libro:
Rodríguez Pulido, F. (2010). La recuperación de las personas con trastorno mental grave: modelo de red de redes. Presente y perspectiva de futuro.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.