USO IGUALITARIO Y NO SEXISTA DEL LENGUAJE Y LA IMAGEN

5.1 ANDROCENTRISMO Y SEXISMO = LO QUE NO SE NOMBRA NO EXISTE

Entendemos y damos sentido al mundo que nos rodea a través de cómo lo percibimos y expresamos. Pensamos utilizando el lenguaje, por lo que los propios términos, sus usos, maneras y manifestaciones van conformando, de modo más o menos consciente, nuestra realidad.
Si ese lenguaje sólo visibiliza a una parte de la población (los hombres), se hace invisible en esa realidad percibida y pensada a las mujeres, perpetuando así estereotipos en los que prima lo masculino, y obstaculizando la igualdad.
Lo mismo ocurre cuando nos referimos a la imagen. Los medios de comunicación, publicidad y nuevas tecnologías influyen, transmiten y crean opinión. La mujer queda relegada a un mero objeto, infravalorada, y los roles sexistas se continúan perpetuando en contra de la igualdad de oportunidades.
Hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para luchar contra el lenguaje y la imagen sexista en nuestro proceder. Para ello, debemos conocer primero los conceptos: Androcentrismo y sexismo.

  • Androcentrismo. Es la práctica, consciente o no, de otorgar al hombre y lo masculino una posición central en el mundo, las sociedades, culturas y la historia. Desde una perspectiva androcéntrica, los hombres son el referente y las mujeres quedan en un plano de exclusión e invisibilidad. Un ejemplo: Cuando hablamos de la “evolución del hombre”, el referente es el hombre, en lugar de definirla como “evolución de la humanidad”.
  • Sexismo. Asignación de valores, capacidades y roles diferentes a hombres y mujeres en función exclusivamente de su sexo. La mujer queda en un segundo plano con respecto a los hombres. Esta realidad se refleja en el uso del lenguaje, por eso, hablamos de sexismo lingüístico cuando el discurso y las palabras que elegimos discriminan a un sexo con respecto al otro.

El uso del lenguaje se adquiere desde el punto de vista cultural. Podemos pues modificar ese uso y elegir los términos adecuados en pro de la igualdad. La lengua modifica la mentalidad y por consiguiente la conducta de la persona.

Adquirir esos nuevos hábitos requiere de esfuerzo y voluntad para hacerlo una realidad. No sólo debemos conocer nuevos procesos lingüísticos, sino que debemos tomar conciencia de la importancia de usarlos y llevarlos a la práctica para crear una sociedad más justa e igualitaria.

Si dejamos atrás los antiguos hábitos sexistas podremos posiblemente comenzar a pensar en que es posible el camino hacia la igualdad

Cometemos errores aprendidos y frecuentes que podemos evitar y erradicar con estas recomendaciones que se detallan a continuación.

5.1.1 La regla de la inversión

La regla de inversión nos ayuda a detectar el sexismo lingüístico, visual y social y se puede aplicar a cualquiera de estos ámbitos. Consiste en invertir todas las referencias sexuadas. Si hay un término en masculino, se cambiaría a su correspondiente femenino y viceversa o, si aparece la imagen de una mujer en un reclamo, imaginar el mismo anuncio protagonizado por un hombre. Si el resultado de la inversión resulta extraño es que estamos ante algún tipo de sexismo.
Analizamos ahora la siguiente frase: “El tribunal estaba compuesto por tres mujeres catedráticas”. Si aplicamos la regla de la inversión obtenemos: “El tribunal estaba compuesto por tres hombres catedráticos”. Se genera una redundancia innecesaria detallando el término “mujeres catedráticas”. Lo apropiado para establecer un tratamiento igualitario sería: “El tribunal estaba compuesto por tres catedráticas”.

5.2 TÉCNICAS PARA EL USO NO SEXISTA E IGUALITARIO DEL LENGUAJE

Para hacer un uso no discriminatorio del lenguaje se deben tener en cuenta no sólo los aspectos formales de la lengua, sino también su ámbito social y cultural.

5.2.1 Uso de genéricos o colectivos

En nuestra lengua existe un amplio número de sustantivos que, con independencia de su género gramatical masculino (“personaje”, “colectivo”, “grupo”, “pueblo”, “equipo”) o femenino (“persona”, “pareja”, “criatura”, “gente”, “colectividad”, “asamblea”, “asociación”), engloban a la totalidad.

  • Trabajadores: Personal/plantilla/personas
  • Amigos: Amistades
  • Los niños: La infancia
  • Ciudadanos: Ciudadanía/población
  • Los jóvenes: la juventud
  • Políticos: Clase política
  • Alumnos: alumnado
  • En profesiones: Dirección, gerencia, administración, secretaría, presidencia, profesorado, funcionariado.

5.2.2 Sustitución del masculino genérico por perífrasis

Hablamos de masculino genérico cuando un sustantivo gramaticalmente masculino se utiliza para referirse a mujeres y a hombres. Es preferible utilizar más de una palabra para no incurrir en el sexismo lingüístico.

  • Los interesados: personas interesadas
  • Los socios: personas asociadas
  • Discapacitados: personas con discapacidad
  • Los participantes: personas participantes
  • Los canarios: población canaria
  • Los médicos: personal médico
  • Afiliados: personas afiliadas
  • Los profesores: personal docente
  • Afiliados: personas afiliadas
  • Los profesores: personal docente
  • Los profesores y alumnos: la comunidad escolar
  • Los asistentes: público asistente
  • Los afectados: las personas afectadas

5.2.3 Otras construcciones no sexistas

OMISIÓN DE REFERENCIAS DIRECTAS AL SUJETO
En ocasiones, las frases permiten eliminar la referencia al sexo de la persona implicada sin que afecte al mensaje y provoque ambigüedad.

  • Los beneficiarios de las becas: Se beneficiarán de las becas
  • El solicitante habrá depositado fianza: Es necesario depositar fianza
  • El solicitante debe enviar su candidatura: Envíen su candidatura
  • El usuario tendrá en cuenta: Es necesario tener en cuenta
  • Los representantes de la organización: Representantes de la organización

DETERMINANTES SIN MARCA DE GÉNERO: Otra forma de evitar el abuso del masculino consiste en emplear este tipo de determinantes. Por ejemplo, el uso de “cada o cualquier” puede sustituir el empleo de “todos”.

  • Se notificará a los solicitantes: Se notificará a cada solicitante
  • A la reunión deberán asistir todos los miembros del comité: A la reunión deberá asistir cada miembro del comité

RECURRIR A PRONOMBRES SIN MARCA DE GÉNERO: Reemplazar el/los por quien/quienes.

  • Los lectores de este libro: Quien lee este libro
  • Los que piensan que: Quienes piensan que
  • Los trabajadores de la empresa: Quienes trabajan en la empresa
  • El solicitante de la ayuda: Quien solicite la ayuda
  • Que levante la mano el que esté a favor de la propuesta: Que levante la mano quien esté a favor
  • Los que prefieran votar por correo: Quien prefiera votar por correo

DESDOBLAMIENTOS
Los desdoblamientos o duplicidad (“chicas y chicos”, “alumnos y alumnas”, “usuarios y usuarias”) tienen la ventaja de hacer visibles a las mujeres y la desventaja de ser muy repetitivos o ralentizar el discurso. A pesar de ser un procedimiento muy conocido y recurrente, también es el más criticado. Su uso se ha multiplicado en los últimos años, sin duda, por la nueva representación mental en diversidad que vamos incorporando y que nos hace pensar y comunicar la realidad implicando en ella a las mujeres y no sólo a los hombres.
Si se opta por esta fórmula, la concordancia deberá aplicarse tanto a los sustantivos como al resto de los elementos de la oración como los adjetivos, aunque no es necesario que tengan también una forma doble. Basta con que concuerde el sustantivo más próximo.

Por ejemplo, en lugar decir “los candidatos y las candidatas elegidos y elegidas” es mejor optar por “las candidatas y los candidatos elegidos”.

5.3 LENGUAJE ADMINISTRATIVO

,Los textos administrativos utilizan en general las formas en masculino, para referirse a las personas usuarias de los servicios. En la documentación que puede ser utilizada tanto por mujeres como por hombres y formularios abiertos figura:

El solicitante D ……..  
El interesado
El trabajador D……..

El abajo firmante………
El destinatario…………..
 

En la documentación escrita hay que prever que una solicitud puede ser rellenada tanto por un hombre como una mujer. Se debe, pues, evitar que los textos aparezcan dirigidos a un único sexo

  • Don, Señor: D./Dña. o Doña/D. ; Sra/Sr. o Sr/Sra.
  • El firmante: El/la firmante o la/el firmante, Firmado:
  • Domiciliado en: Con domicilio en
  • Nacido en: Lugar de nacimiento
  • Vecino de: Residente en
  • Licenciado en, diplomado en: Con licenciatura en, con diplomatura en
  • Número de Afiliado a la Seguridad Social: Número de Afiliación a la Seguridad Social
  • Destinatario: Para:

Al encabezar una carta, correo, solicitudes, etc.., se abren dos opciones: O saber con certeza exactamente el nombre de la persona a la que va destinada o utilizar los dos sexos (“señor/a”, “estimada/o”, “señoras/es” …).

USO DE LA ARROBA [@]:
Recurrir a la arroba no resulta acertado, a pesar de que se haya puesto de moda en algunos ámbitos, ya que no es un signo lingüístico sino un símbolo empleado, por ejemplo, en el ámbito de la informática. En castellano, se ha creado un cierto hábito a la hora de emplear este símbolo en términos de doble género. Se trata de un recurso informal, y para nada normativo, por lo que su uso se debe limitar a un lenguaje muy informal.

USO DE BARRAS:
Más aceptado para su uso administrativo, es decir, para suplir la falta de espacio en los impresos y formularios, podemos emplear las barras cuando no encontremos otra alternativa. Si nos inclinamos por utilizar las barras, debemos emplearlas a lo largo de todo el documento para no suscitar ambigüedad. Es un recurso a evitar ya que existen términos genéricos u otras fórmulas que facilitan más la lectura. En cualquier caso, se deberían emplear siempre que no exista ningún otro recurso lingüístico. (datos del/de la interesado/a, el/la funcionario/a, etc.).

5.3.1 Herramientas on-line

http://analisis.themis.es/

Esta herramienta on-line permite analizar y localizar expresiones sexistas y/o excluyentes tanto en documentos ofimáticos (MS Word, MS PowerPoint) como en documentos PDF o páginas web.
Themis es una herramienta que podemos calificar de proactiva e inteligente:

  • Proactiva: Themis NO es un diccionario de referencia, sino que, de forma activa, es capaz de rastrear documentación y sitios web en busca de aquellos términos que puedan estar siendo usados con carácter sexista.
  • Inteligente: Gracias a Themis, la aparición de una misma palabra, en diferentes lugares del documento, puede ser detectada pero sólo se marcará allí donde su uso sea incorrecto.

5.3.2 Denominación títulos académicos

Nuestra sociedad está en continuo cambio y, entre las muchas cosas que han cambiado, nos referimos a los papeles desempeñados por varones y mujeres. La lengua también ha de reflejar estos cambios, concretamente, en la diferenciación del uso del masculino o femenino en la designación de profesiones, ocupaciones y titulaciones para las que se venía empleando hasta ahora únicamente el uso del masculino.
En el anexo de la ORDEN de 22 de marzo de 1995 se adecúa la denominación de los títulos académicos oficiales a la condición masculina o femenina.

TÍTULOS DENOMINACIÓN ANTES DE LA ORDEN DENOMINACIÓN PREESCRITA EN LA ORDEN
Títulos Previstos en la Ley Orgánica 1/1990 de 3 de octubre de ordenación general del sistema educativo Graduado en educación secundaria Graduada en educación secundaria
Técnico Técnica
Técnico superior Ingeniera técnica
Bachiller Arquitecta técnica
Títulos Universitarios Diplomado Diplomada
Ingeniero técnico Ingeniera técnica
Arquitecto técnico Arquitecta técnica
Graduado social diplomado Graduada social diplomada
Maestro Maestra
Licenciado Licenciada
Ingeniero Ingeniera
Arquitecto Arquitecta
Doctor Doctora
Doctor ingeniero Doctora Ingeniera
Títulos postgrados Profesor especializado Profesora especializada
Médico especialista Médica especialista
Farmacéutico especialista Farmacéutica especialista
Enfermero especialista Enfermera especialista

No hay que tener miedo a utilizar el femenino en la denominación de las profesiones, aunque a veces nos resulte extraño el término. Precisamente, el uso continuado, lo hará familiar a nuestro oído.

5.4 LA IMAGEN

Una entidad está comunicando y transmitiendo constantemente mensajes y valores, a través de las imágenes, colores, diseños de web o con su presencia en las redes. La combinación entre comunicación escrita y visual debe ser coherente con el objetivo final que no es otro que el de aportar mensajes basados en la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

Las imágenes que se utilicen deben de cumplir las siguientes premisas:

  • Visibilizar a las mujeres, evitando el uso de la figura masculina como genérica para representar a toda la plantilla o el uso de iconos, símbolos o logotipos androcéntricos o sexistas.
  • Evitar el uso de imágenes estereotipadas de mujeres y hombres.
  • Visibilizar adecuadamente a las mujeres y a los hombres sin caer en estereotipos de roles familiares, sociales, uso de espacios públicos y privados, tipo de actividades o acciones llevadas a cabo.

5.4.1 Comunicación web

El avance tecnológico y el desarrollo de las actividades en un mundo globalizado hace que la presencia de las entidades en Internet y las redes sociales sea una exigencia ineludible y una forma de comunicación que no podría obtenerse por medios tradicionales. Por todo ello, el lenguaje, simbólico y escrito, que se emplee es determinante para fijar la imagen de la entidad, lo que quiere transmitir y lo que, efectivamente, se transmite.

En el diseño de la web corporativa, redes sociales, etc. se deben tener en cuenta los siguientes elementos:

  • Representación equilibrada de mujeres y hombres.
  • Representación de mujeres y hombres en roles distintos a los tradicionales
  • Visibilización de las mujeres.
  • Uso de voces masculinas y femeninas en una proporción equilibrada para las locuciones.
  • Inclusión de enlaces a contenidos de igualdad de forma visible, preferiblemente, en la portada del sitio web. De esta forma, se logra visibilizar las cuestiones de género y se manifiesta el interés de la entidad por la promoción de la igualdad de oportunidades.
  • Minimizar el número de clics necesarios y establecer rutas de acceso sencillas para llegar a los contenidos relacionados con la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.